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5.4.3.1. Orina

Formación de la orina

La sangre transporta los productos de desecho hasta el riñón. La orina es un líquido, obtenido a partir de la sangre, formado principalmente por agua, sales minerales y productos de excreción, como urea y ácido úrico.

Ya hablamos de la orina cuando se trató la anatomía de los riñones, pero ahora nos detendremos algo más en cómo funcionan los riñones y las nefronas, sus unidades funcionales.

El proceso de formación de la orina sigue las siguientes etapas:

Excreción en la nefrona

Madhero88, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Filtración glomerular

Durante la filtración, el plasma sanguíneo es filtrado a través de los glomérulos de los riñones, donde se eliminan los desechos y los productos de desecho del cuerpo. En esta etapa, el agua y la mayoría de los solutos del plasma sanguíneo atraviesan la pared de los capilares del glomérulo y pasan a la cápsula de Bowman y al túbulo renal, formando la orina primaria.

Los vasos sanguíneos que llegan a la nefrona forman el glomérulo de Malpighi, un sistema capilar microscópico en forma de ovillo rodeado por la cápsula de Bowman. La sangre que llega a las nefronas está sometida a una gran presión, y sale de estos capilares agua, glucosa, vitaminas, aminoácidos, sodio, potasio, cloruros, urea y otras sales, que pasan a la cápsula de Bowman. Se produce la filtración del 20 % del plasma sanguíneo que llega a la nefrona, unos 150 litros de orina primaria al día.

La cápsula de Bowman es una membrana que permite el paso de líquido desde el glomérulo hacia el túbulo renal. El líquido que pasa al glomérulo tiene una composición química similar al plasma sanguíneo, pero sin proteínas, las cuales no logran atravesar los capilares glomerulares. Las células sanguíneas, es decir, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas, tampoco atraviesan los glomérulos y no forman parte del líquido filtrado.

Una vez que el líquido ha sido filtrado, comienza el proceso de reabsorción y secreción. Durante la reabsorción, algunos componentes sanguíneos son reabsorbidos por los túbulos renales y devueltos al torrente sanguíneo. Durante la secreción, algunas sustancias son eliminadas activamente por las células de los túbulos renales. Por ejemplo, los iones hidrógeno H+ son eliminados mediante secreción activa, lo que contribuye a mantener el pH de la sangre en niveles adecuados. También se elimina el amonio (NH4+) y algunos fármacos mediante secreción.


Reabsorción tubular

La reabsorción permite recuperar los nutrientes y iones esenciales del cuerpo a través de los túbulos renales. Durante la filtración, se eliminan los desechos y productos de desecho del cuerpo en la orina primaria, pero también se pierde una gran cantidad de agua y sustancias útiles. La reabsorción permite recuperar estos componentes valiosos y devolverlos al sistema sanguíneo a través de los capilares peritubulares. Estos capilares rodean los túbulos contorneados proximales, los túbulos contorneados distales, y los túbulos colectores. También el asa de Henle, donde reciben el nombre de vasa recta.

En el túbulo contorneado proximal, se reabsorbe la glucosa, aminoácidos, sodio, cloruro, potasio y otras sustancias. Aproximadamente el 65% de lo filtrado es reabsorbido en este primer paso. El resto se reabsorbe en el asa de Henle y en el túbulo contorneado distal. Es importante mencionar que la urea, un producto tóxico de desecho, no puede salir de los túbulos.

La reabsorción permite recuperar gran parte del agua (alrededor del 99%) y de las sustancias útiles filtradas, dejando sólo 1,5 litros de orina diarios que se dirigen hacia la pelvis renal. Muchos de los componentes del plasma que son filtrados en el glomérulo, regresan de nuevo a la sangre. Este proceso permite la recuperación de agua, sales, azúcares y aminoácidos que fueron filtrados en el glomérulo.


Secreción tubular

Durante la secreción, se agregan sustancias al filtrado renal, tales como medicamentos, hormonas y sales. Esto se lleva a cabo a través de los túbulos renales, y se convierte en la orina final.

La secreción consiste en el paso de algunas sustancias desde los capilares que rodean al túbulo contorneado hacia su interior. Aquí son secretadas algunas sustancias como la penicilina, el potasio e hidrógeno, que se añaden a la orina que se está formando. Así, la orina estará formada por parte del agua, algunas sales, y urea, y pasará a través de los túbulos colectores hacia la pelvis renal, y de allí, a través de los uréteres, a la vejiga urinaria.

La secreción, en este caso, se refiere a la eliminación de sustancias que estaban en la sangre. En cambio, cuando se habla de secreción de hormonas o de enzimas, se refiere a que estas sustancias son liberadas por las células en la sangre, en los conductos y en el líquido intersticial.



Canción: Aquí se forma la orina (Julinky).