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3.4. Organos, sistemas y aparatos

Órganos, sistemas y aparatos

Un órgano se forma por la unión de dos o más tejidos que colaboran para realizar una función determinada. El órgano es una unidad estructural encargada de cumplir una función determinada del organismo pluricelular. El corazón, por ejemplo, es un órgano formado por diferentes tejidos, pero con la misma función, bombear la sangre a todo el cuerpo.

El órgano, por tanto, sería un nivel más complejo que el tisular pero más simple que el de sistema.

Algunos de los órganos más importantes son los siguientes: cerebro, corazón, pulmón, riñón, hígado, páncreas, estómago, intestino, ojo, tiroides, hipófisis, glándula suprarrenal, ovario, testículo, útero, etc.

Los órganos se presentan agrupados formando un sistema o un aparato, realizando funciones concretas. Es necesario aclarar que un mismo órgano puede intervenir en varios aparatos distintos, como los pulmones, que forman parte del aparato respiratorio pero también colabora con el circulatorio y el excretor.

Los distintos sistemas y aparatos funcionan coordinadamente en un conjunto que es el organismo humano, realizando las tres funciones vitales que realizan los seres vivos:

Aparatos que intervienen en la función de nutrición

Se producen cuatro procesos en la nutrición de los que se encargan otros cuatro aparatos:

  • El proceso digestivo: El aparato digestivo se encarga de incorporar la materia orgánica, realizando la digestión y absorción de los nutrientes contenidos en los alimentos para poder aprovecharlos en el organismo, y de la defecación de las sustancias no absorbidas en el tubo digestivo. Está formado por el esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso.
  • La respiración: El aparato respiratorio se encarga de tomar el oxígeno del aire para que el aparato circulatorio lo lleve a las células, y de expulsar al exterior el dióxido de carbono (CO2) procedente del metabolismo celular.
  • La excreción: El aparato excretor elimina las sustancias de desecho procedentes del metabolismo celular, como la orina y el sudor. Como hemos visto, el aparato respiratorio también participa en la excreción expulsando el CO2. El aparato excretor está formado por el riñón, uréteres, vejiga urinaria y la uretra.
  • La circulación: El aparato circulatorio está formado por el corazón, arterias, venas y capilares, y se encarga de transportar los nutrientes, oxígeno y sustancias de desecho, entre otras funciones.

Aparatos que intervienen en la función de reproducción

El aparato reproductor masculino y femenino intervienen en la función de reproducción, haciendo posible la supervivencia de la especie. 

Aparatos y sistemas que intervienen en la función de relación

El sistema nervioso está especializado en la transmisión y procesamiento de las señales nerviosas. Está constituido por el sistema nervioso central, formado por el encéfalo y la médula espinal, y el sistema nervioso periférico, formado por los nervios sensitivos y motores.

El sistema nervioso se encarga de coordinar las funciones vitales y de recoger la información procedente de los estímulos que llegan tanto del interior como del exterior de nuestro organismo a los receptores sensoriales (órganos de los sentidos). Además de recoger esta información, la procesa, y elabora una respuesta que la transmite a los órganos efectores. Esta respuesta puede ser:

  • Respuesta secretora: El sistema endocrino está formado por el conjunto de órganos y tejidos que producen las hormonas, sustancias químicas que se transportan a través de la sangre que actúan sobre otras células para regular sus funciones.
  • Respuesta motora: El aparato locomotor es el que hace posible el movimiento, y está formado por:
    • El sistema óseo está formado por el conjunto de huesos y cartílagos que forman el esqueleto humano.
    • El sistema muscular está formado por los músculos esqueléticos.

El sistema inmunitario también interviene en la función de relación, puesto que se encarga de proteger al cuerpo del ataque de agentes patógenos. Existen unas barreras primarias, la piel y las mucosas, pero cuando son superadas por los patógenos, el sistema inmunitario entra en acción.