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4.7. Factores sociales y alimentacion

Los factores sociales y el comportamiento alimentario

La conducta alimentaria es la forma en la que una persona se comporta ante los alimentos al seleccionarlos, prepararlos y consumirlos.

Los hábitos alimentarios se ven afectados por muchos factores, algunos que influyen en la disponibilidad de alimentos y otros que influyen en qué alimentos se eligen para comer.

Pertenencia a una determinada clase social

La alimentación de una persona depende de sus circunstancias sociales y culturales. Existen diferencias en la alimentación de las distintas clases sociales. Ya hemos visto que una mala alimentación puede provocar desnutrición, pero un exceso también puede ocasionar sobrepeso y obesidad. Son problemas a los que se enfrentan distintos sectores de la sociedad.

El coste de los alimentos y la capacidad económica de una persona para poder comprar algunos alimentos es el principal factor a la hora de llenar la cesta de la compra. Las personas con bajos ingresos económicos pueden tender a tener dietas con bajo consumo en frutas y verduras, aunque un aumento de sus ingresos no implica que necesariamente vayan a tener una dieta más equilibrada y saludable.

A veces, una mejora de la economía también puede alterar unos hábitos alimenticios tradicionales saludables puesto que el cambio de vida puede llevar a cambios en la alimentación.

Hamburguesa con queso (comida rápida)Kyle Moore, CC BY-SA 1.0, via Wikimedia Commons

Algunos países en vías de desarrollo pueden no disponer de una red de carreteras e intercambios comerciales que permitan que lleguen todo tipo de alimentos. Hay zonas en los que los alimentos disponibles en las tiendas son escasos.

Las personas de una clase social más alta tienen a tener dietas más saludables, con mayor cantidad de frutas, carne, pescado azul, productos integrales, vegetales crudos, etc. Puede ser que tengas dietas más saludables por tener un nivel educativo mayor y ser más conscientes de la importancia de la dieta saludable, además de poder pagar el alimento que deseen.

Comida de lujo típica de la clase alta. ( Filete con espárragos trigueros )Snapwire, CC0, via Wikimedia Commons

Influencias culturales en la alimentación

La cultura también influye en el consumo de algunos alimentos, así como en la preparación de los mismos. Las creencias y valores culturales es uno de los principales factores en cuanto a preferencias de alimentos. En algunos casos, no está en la dieta ni la carne o la leche.

A veces, cuando una persona se traslada a vivir a otro país suele adoptar algunos de los hábitos alimentarios de ese país.

El cambio más notable en la alimentación de la humanidad fue cuando el hombre pasó de ser cazador y recolector a controlar la agricultura. El cultivo de cereales permitió aumentar de forma considerable la población, siendo el pan el alimento fundamental. Después, hasta la revolución industrial ha habido bastantes periodos en los que la población ha pasado hambre, y no ha sido hasta época reciente cuando se ha podido hablar de hábitos alimentarios de la sociedad.

Influencia de las religiones en la alimentación

Las tradiciones religiosas también influye en los alimentos que deben ingerir, cómo se tienen que preparar y si hay algunos períodos en los que hay que ayunar.

Cristianismo y alimentación

No hay ningún alimento prohibido en el catolicismo pero comer y beber se considera uno de los siete pecados capitales, la gula. En Cuaresma, cuarenta días antes de Semana Santa, se tenía que ayunar. Después pasó a abstenerse de comer carne el Miércoles de Ceniza, los viernes de Cuaresma y Viernes Santo.

Islam y alimentación

El Islam tiene un periodo de penitencia, de disciplina personal y purificación, que el Ramadán en el que no se puede comer ni beber durante el día. Las personas enfermas, niños y ancianos no tienen que hacer este ayuno.

También prohíbe comer sangre de animales, las bebidas alcohólicas, la carne de cerdo, jabalí, reptiles y aves rapaces.

Judaísmo y alimentación

El Judaísmo también tiene limitaciones alimentarias. Siguen los preceptos de la Cashrut, y pueden consumir animales terrestres que tengan pezuñas hendidas y rumien, como ovejas, cabras, ciervos y vacas. También pueden comer pollo, pavo, pato y ganso. En cambio, no pueden comer cerdo, conejo, liebre, perros, camellos y caballos.

Los pescados que pueden comer tienen escamas y aletas, como el salmón, carpa, mero, sardina, etc. No pueden comer ni mariscos, ni pez espada, ni tiburón, etc.

De insectos, solo pueden comer la langosta. El resto de insectos no están permitidos. La miel, se considera que no forma parte de los insectos, sino de las flores y, como el resto de frutas y verduras, pueden ser comidas.

Tampoco pueden comer roedores ni reptiles.

Budismo y alimentación

El budismo prohíbe comer carne o causar daño a los animales, practicando el vegetarianismo basado en la soja, arroz, frutas y hortalizas. El pescado no está totalmente prohibido. A lo largo del año hay algunos días de ayuno.

Hinduismo y alimentación

El hinduismo también prohíbe el consumo de carne, pero se consumen pescados y derivados lácteos. Tampoco se consume ni leche ni huevos, por ser el origen de la vida.


Influencia del contexto social en la alimentación

La influencia de otras personas también influyen en los alimentos que comemos, como cuando compramos algún alimento influenciados por la publicidad o nos vemos influidos por la conducta alimentaria de otros.

Los hábitos alimentarios de una persona se determinan en la infancia, aunque se siguen desarrollando y modificando en la adolescencia y edad adulta. Es en la infancia cuando se determina la preferencia por algunos alimentos y la aversión hacia otros alimentos. Los hábitos familiares están relacionados con las costumbres y tradiciones propias.

La influencia social también se puede utilizar para mejorar los hábitos alimentarios, haciéndolos más saludables si existe un apoyo de nuestro entorno (familia, amigos, compañeros) a consumir frutas y verduras, por ejemplo. El apoyo social puede ayudar a promocionar la salud cuando el sentimiento de pertenencia a un grupo anima a las personas a tener una alimentación más saludable.

En muchos grupos, el compartir la comida se relaciona con la idea de comunidad familiar. En otras culturas, comer es una actividad en la que cada persona come sola, sin la compañía de los demás, aunque sean familiares. En algunos lugares de Melanesia y Polinesia, marido y mujer viven separados, trabajan separados, y comen separados, sin que el hombre pueda ver comer a la mujer, ni la mujer al hombre.

La sociedad también decide qué alimentos son comestibles y cuáles no. Algunos alimentos por su sabor, aspecto, etc. no están bien vistos como comestibles, aunque sí sean aptos para su consumo.


Influencia del entorno social en la alimentación

La mayor parte de los alimentos los comemos en casa, aunque cada vez es más frecuente que, por cuestiones laborales u otros motivos, se coma más fuera de casa. El lugar donde se come puede influir en los alimentos que comamos, puesto que si la alimentación que se ofrece en estos lugares es saludable puede contribuir a que se aumente el consumo de alimentos saludables. El problema se produce cuando en muchos comedores escolares y restaurantes no hay demasiada oferta de alimentos saludables. Esto afecta sobre todo a personas con horarios de trabajo irregulares o personas que tienen algún tipo de alimentación especial, como las personas vegetarianas.

La falta de tiempo para preparar comidas también hace que se consuma mayor cantidad de alimentos preparados. Cada vez es más común encontrar comidas ya elaboradas preparadas para calentar y comer, y frutas y verduras envasadas. Los alimentos precocinados son más caros pero más cómodos y los clientes están dispuestos a pagar este precio mayor.

Factores climáticos y geográficos

La situación geográfica y climática de una región determina el tipo de agricultura, ganadería y de pesca en la que se basan los alimentos de los que dispone la población. 

Por ejemplo, la dieta de los esquimales está basada en la carne, mientras que en los países tropicales son casi exclusivamente vegetales, basadas en el arroz. En Europa también es distinta la dieta de las zonas del norte, con dieta que incluye mucha leche y derivados, carne y pan de centeno, que contiene muchos lípidos y alto poder calórico. En los países del sur, en cambio, la alimentación se basa en el trigo, se bebe menos leche, y la principal fuente de lípidos es el aceite, además de un consumo alto en frutas y verduras.

Influencia de la educación en la alimentación

Las personas que tienen cierto nivel de educación dietética conocen la importancia de la alimentación saludable y suelen tener dietas más saludables. Por supuesto, depende de que cada persona quiera aplicar los conocimientos que posee.

Se debe educar a la población para que aumente el consumo de frutas y verduras sin que suponga un mayor gasto económico. Además, la falta de habilidades culinarias también pueden afectar a la compra y preparación de algunas comidas.

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