Saltar la navegación

3.5. El cuerpo humano como sistema

El cuerpo humano como sistema

Ya se vio que el cuerpo humano está estructurado en cinco niveles de organización: células, tejidos, órganos, aparatos y sistemas y organismo. Las células son los componentes fundamentales de todos los seres vivos, y aunque las células también están formadas por otras estructuras más pequeñas, ninguna podría sobrevivir de forma independiente.

Las células que colaboran juntas para realizar una función forman un tejido. Cuando varios tejidos colaboran para realizar una función forman un órgano. Y cuando varios órganos trabajan juntos, forman sistemas o aparatos. Estos sistemas no suelen trabajar de forma aislada, sino que están interrelacionados. 

El ser humano es una entidad superior a esos órganos y sistemas, cuyas funciones están relacionadas con las funciones generales del organismo. 

Para poder conocer el funcionamiento y la estructura del cuerpo humano no podemos estudiar de modo aislado cada aparato, sino que lo haremos como un sistema que se comunica con el exterior y analizaremos las funciones de los órganos y sistemas según la función en la colaboran. Aunque cada órgano pertenece a uno de los sistemas del cuerpo humano, estos sistemas están interconectados y dependen unos de los otros para poder funcionar. El corazón funciona porque recibe las órdenes del sistema nervioso, o el tener unos huesos saludables depende de los nutrientes obtenidos por el aparato digestivo.

Estudiaremos el cuerpo humano atendiendo a las tres funciones vitales (nutrición, relación y reproducción), pero no de forma independiente, sino relacionándolas como parte de un organismo.

El ser humano es un sistema que:

  • Intercambia materia, energía e información con el medio externo. En la función nutrición interviene el aparato digestivo, circulatorio, respiratorio y excretor.
  • Capta información (estímulos) del medio (luz, sonidos, olores, calor, ...) y elabora respuestas. En la función de relación participa el sistema nervioso, muscular, esquelético e inmunitario.
  • Proviene de otro ser humano. En la función de reproducción intervienen los aparatos reproductores.

En el sistema cuerpo humano también se producen salidas, como desechos, dióxido de carbono, voz, sudor, etc.

En este curso estudiaremos el cuerpo humano de una forma integral.

El cuerpo humano está formado por varios sistemas que colaboran para garantizar las funciones vitales. Todos los sistemas colaboran juntos para conseguir la homeostasis, manteniendo la estabilidad y el equilibrio interno. Una enfermedad puede alterar la homeostasis y originar problemas en otros sistemas del cuerpo.


Algunos ejemplos de cómo interactúan los sistemas de órganos son:

Interacción entre el sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino

La comunicación entre los sistemas de órganos es fundamental, puesto que necesitan mantener el equilibrio del cuerpo. El sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino se encargan de la comunicación entre sistemas.

El sistema nervioso autónomo se encarga de las funciones involuntarias, como controlar la frecuencia cardíaca, el flujo sanguíneo o la digestión. No tenemos que hacer nada para que el corazón lata más deprisa ni para que nuestro tubo digestivo vaya empujando los alimentos hacia delante.

El sistema endocrino libera hormonas a la sangre y, a través del aparato circulatorio, llegan a todas las células del cuerpo. El sistema endocrino está controlado por el hipotálamo, una parte del encéfalo, que se secreta hormonas que van hacia la glándula pituitaria o hipófisis, que es la que regula el sistema endocrino. La mayor parte de las hormonas producidas por la hipófisis activan o desactivan otras glándulas endocrinas.

En la respuesta de lucha o huida, el sistema nervioso y el sistema endocrino actúan de modo conjunto. Cuando el sistema nervioso percibe un peligro inminente, el encéfalo envía un mensaje al sistema endocrino, a través de la hipófisis, para que las glándulas suprarrenales secreten cortisol y adrenalina. Estas hormonas llegan a todos los órganos del cuerpo y provoca el aumento del ritmo cardíaco, la relajación de la vejiga, desviación de la sangre del aparato digestivo hacia los músculos, el cerebro y otros órganos necesarios para luchar o para huir.

Interacción entre varios sistemas de órganos para la respiración celular

La respiración celular es un buen ejemplo de cómo existe una interacción entre distintos órganos y sistemas. Las células, mediante la respiración celular, descomponen la glucosa con oxígeno para obtener dióxido de carbono y energía que podrán utilizar en otros procesos celulares. Para que se produzca la respiración celular tienen que participar varios sistemas:

  • El aparato digestivo, que obtiene los nutrientes de los alimentos que ingerimos.
  • El aparato respiratorio, que obtiene el oxígeno del aire que inspiramos y expulsa el dióxido de carbono procedente de la respiración celular.
  • El sistema circulatorio, que transporta oxígeno y glucosa a las células, y los desechos hasta los pulmones (dióxido de carbono) y a los riñones.
  • El sistema excretor, que elimina de la sangre los desechos resultantes de la respiración celular.

Cada sistema colabora con el resto de sistemas. El sistema circulatorio es un buen ejemplo de cómo colabora con otros. El corazón bombea sangre a través de los vasos sanguíneos, recogiendo los nutrientes del aparato digestivo procedentes de la comida. La sangre también transporta el oxígeno que se ha tomado del aire que ha entrado en los pulmones y los lleva a las células. Después recoge los desechos y los lleva los riñones y a los pulmones para eliminarlos. Además, el sistema circulatorio transporta hormonas del sistema endocrino y los glóbulos blancos del sistema inmunitario para combatir las infecciones.

Los alimentos contienen la energía necesaria para el funcionamiento del cuerpo, por lo que es necesario una buena higiene alimentaria para garantizar que los alimentos estén en buen estado. La energía se obtiene mediante la respiración celular, en la que los nutrientes obtenidos por el aparato digestivo son transportados por el sistema circulatorio hasta las células. Allí, con el oxígeno procedente del sistema respiratorio y llevado a las células por el sistema circulatorio, se realiza la respiración celular y se obtiene la energía necesaria. El sistema excretor expulsa las sustancias de desecho. Es necesario seguir unos hábitos saludables para el aparato digestivo, respiratorio, circulatorio y excretor para contribuir a una buena salud.

Todos los órganos están interconectados. El sistema respiratorio depende del circulatorio para llevar el oxígeno, y los músculos que mueven el corazón necesitan el oxígeno que llega a los pulmones.

Interacción entre sistemas que intervienen en la reproducción

En la reproducción, además de los aparatos reproductores masculino y femenino también participa el sistema endocrino.

Interacción entre el sistema esquelético y el sistema nervioso

Los huesos del cráneo y de la columna vertebral protegen el encéfalo y la médula espinal, pero el cerebro controla los músculos para regular la posición de los huesos.

Interacción entre el sistema circulatorio y el sistema nervioso

El sistema circulatorio suministra sangre rica en oxígeno al cerebro y el encéfalo regula la presión arterial y la presión arterial.

Interacción entre el sistema excretor y el sistema esquelético

El sistema esquelético depende del sistema urinario para eliminar los residuos producidos por la médula ósea. Los huesos protegen el sistema urinario.

Interacción entre el sistema circulatorio y el sistema esquelético

El sistema circulatorio lleva sangre rica en oxígeno a los huesos, y los huesos producen nuevas células sanguíneas.